Bread, The Very Best Of Bread - (1988)
2009
Martita era una Diosa…. Un bombonazo, casi una bomba atómica. Si, si… es cierto que ella sólo tenía unos 8 años, pero yo tenía 10, y no podía dormir pensando en ella.
Seis cuadras a la redonda de donde vivía era todo mi mundo. Ese coqueto rincón de Villa Devoto, mi barrio de la infancia en Buenos Aires, era Disneylandia para mí. Allí tenía una banda de amigos con los que pasábamos incontables horas jugando al football, a las escondidas, paseando en bicicleta, o simplemente hablando sentados en algún umbral. El proceso era simple: golpeábamos la puerta de la casa de cualquiera de ellos, y le decíamos “Salís…?”. El grupo era heterogéneo. Estaban el Gordo de la Panadería, Alex (el rico de la cuadra), Hernán (hijo de un filósofo, hoy es todo un Juez), el Negro Claudio (gran número 9), Juanse (hoy en los Ratones Paranóicos), y unos 6 o 7 más.
Martita vivía en la vereda de enfrente a la del Sacred Monster, pero mucha bola no daba. El Sacred jugaba día y noche con los otros vagos, mientras que Martita se paseaba con otras chicas del barrio murmurando y riéndose de quién sabe qué cosas. En esos años, se jugaba a la pelota en la vereda, y si éramos muchos hasta podíamos usar la calle. Pocos automóviles interrumpían el juego en esas tranquilas calles, y las horas pasaban sin que preocuparan problemas de seguridad.
Lo único que podía distraerme de esa diversión callejera, era Martita con sus redondeces.
Bueno… la historia es sencilla: Un día me armé de valor, crucé la calle y poniéndome todo colorado le dije: “Te querés meter conmigo?”… A lo que ella respondió el clásico de esos años: “Lo voy a pensar”. Un par de días pasaron hasta que se acerca una amiga (”Gracielita de la esquina”) para decirme que Martita tenía algo que decirme. Me acerqué, y me dijo: “bueno… ya lo pensé. Sí, metámonos”.
Evidentemente, este post no es “apto para menores” de… 40… 50 tal vez?
Yo me sentía Ilya Kuryaki con Napoleón Solo, Brett Sinclair con Danny Wilde, Al Mundy, y Simon Templar todo junto. Sin decirle nada, me dí vuelta y me fui a jugar al football nuevamente. El orgullo duró poco más de dos semanas, cuando volvió a aparecer Gracielita de la Esquina para decirme: “Martita no quiere salir más”. Y así terminó mi primer noviazgo. Jamás nos dimos ni un solo beso….
Son pocas las músicas que me transportan a mi niñez. Todo el rock que vino después se relaciona ya con mi adolescencia, pero hay baladas que sonaban en la radio que me remiten a esas tardes con mis amigos, donde las horas pasaban sin ninguna preocupación. No había inquietudes, ni problemas. Había amigos.
Hoy te traje BREAD, una banda tan efímera como exitosa que lideró David Gates entre el ´69 y el ´73. No había manera de escuchar Everything I Own sin soñar con Martita. Como siempre a 320@, con artwork completo, dedicado a todas las Martitas y todos aquellos “viejitos” como el Sacred Monster.
(disculpe por el viejazo, Secre, pero el Doc le sabrá explicar…)
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Album: The Very Best Of
Album Artist: Bread
Year: 1988
Genre: Ballads
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Tracks:
01 - Baby, I’m A Want You
02 - It Don’t Matter To Me
03 - Didn’t Even Know Her Name
04 - Mother Freedom
05 - Took The Last Train
06 - Lost Without Your Love
07 - Goodbye Girl
08 - Diary
09 - Make It With You
10 - If
11 - Let Your Love Go
12 - Sweet Surrender
13 - Guitar Man
14 - Aubrey
15 - Never Let Her Go
16 - Everything I Own
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