Siempre me han tratado de maravillas. En medio de la dureza máxima del lenguaje de los negocios y sumado al prejuicio que tenía en general con los neoyorquinos, siempre han sido muy atentos.
El primer día fue el más duro. Caras de perro, abogados, papeles en la mesa con textos legales, números, budgets que no cerraban, powerpoints que no servían de nada… el ambiente se había puesto muy espeso y la tensión era tanta que un par de “asistentes” ya habían decidido abandonado la sala.
Al terminar la reunión (yo tenía el estómago hecho un nudo marinero) uno de mis socios se me acerca y me dice: Ya terminamos lo más difícil, ahora cambiemos de ambiente… quiero llevarte a un lugar que te va a gustar. No ocupes tu agenda para mañana a la tarde. Te espero en el Lincoln Center a las 18:00hs.
Al día siguiente completamos las actividades de laburo durante la mañana, y la verdad es que no tenía ninguna gana de volver a ver a mis socios a las 6… pero era temprano, tenía tiempo libre, y estaba en Nueva York!, nada podía salir mal.
Así que almorcé algo bien liviano y me fui caminando hasta Park Avenue y de allí hacia el sur. Me habían pasado un dato: en la 18th había una disquería con vinilos y mezclas extrañas de música. Pero lo mejor era que, si el dueño no desconfiaba pensando que uno podía ser un fiscal de impuestos, te dejaban pasar a un sótano donde había muuucha música descatalogada, usados, etc… Obviamente, no estaba muy seguro de meterme allí: bajar a un sótano donde el dueño parecía la versión jamaiquina de Hulk Hogan… Además había que considerar el dato fundamental: todas las transacciones se harían al contado, con billetes, nada de tarjetas de crédito. Me armé de valor y allí me zambullí.
Me pasaron muchas cosas extrañas en los viajes que hice (tampoco tantos), pero esta vez, cuando logré salir de allí con unos 10 o 12 Cd´s después de haber pagado U$S 40 en total, me sentía como Bear Grylls de Discovery Channel después de luchar a mano con una manada de tigres.
Bromas aparte, Nueva York es una ciudad increíble. Probablemente no haya lugar en el mundo donde convivan de manera tan extrema la máxima diversidad étnica y la mejor combinación cultural. En sus calles hay gente de Nepal, Turquía, Líbano o China. Todas las comunidades mantienen sus costumbres (ropas, comidas, etc) de manera evidente y no se confunden con los “occidentales”, sólo comparten el espacio. Buenos Aires -por ejemplo- es una ciudad muy cosmopolita, pero aquí las comunidades se funden y mezclan, mientras que allí no. Sus edificios, además de ser enormes, son elegantes y preservan estilo desde hace añares. El Central Park es un verdadero corazón verde de increíbles 320 hectáreas en el medio de la ciudad. La gente, automóviles de lujo que estacionan junto a los taxis, la movida cultural, las plazas, Times Square con sus carteles y sus teatros, los edificios… es un paisaje único. El resto, la cuestión política, Washington y los ejércitos yanquis en el mundo lo dejamos para otro post.
Al día siguiente aún no salía de mi asombro. Había conseguido discos que ni sabía que existían a U$S 3.99 cada uno. Muy entusiasmado se lo comenté a mi socio, que me esperaba en uno de los cafés que están dentro del complejo del Lincoln Center. El lugar es alucinante… quizás para poder compararlo con algo, y para los que conocen Buenos Aires, el Lincoln debe ser 15 o 20 veces más grande que el complejo del Teatro San Martín. Por allí caminaban señoras con largos vestidos yendo a una apertura de una exposición de pintura, unas adolescentes vestidas con jeans y zapatillas de baile, jóvenes vestidos formalmente que paseaban a la salida del trabajo, familias, grupos que llegaban cargando violonchelos en sus estuches, y todo lo que se te pueda ocurrir mezclado, convocados para compartir alguna actividad cultural.
Finalmente, bajo una gris llovizna, fuimos al lugar de la invitación luego de caminar unos 400 metros, ya que el Lincoln Center tiene espacios satélites a varias cuadras a la redonda. El Jazz del Lincoln se llama Dizzy´s Place, en honor a los geniales Dizzy Gillespie y combinado con Duke Ellington por el conocido tema “Duke´s Place” que solía cantar Louis Armstrong. Toda la espalda del escenario eran enormes ventanales que daban, sobre la izquierda a más edificios, y sobre la derecha se recortaban las arboledas del Central Park.
La mesa reservada estaba excelentemente ubicada, cerca del escenario pero no encima. Al rato nomás, luego de pedir unos tragos, el excelente trío de Bill Charlap apareció y decenas de clásicos comenzaron a sonar, uno tras otro.
Así viví Nueva York. En un selecto reducto cultural, en una buena ubicación, escuchando -por ejemplo- Sophisticated Lady del genial Duke Ellington, con la imponente imagen de los enormes edificios atrás del escenario, con verdaderos hombres del Jazz en su propio ambiente… Mirá la foto que saqué con el celu (se puede ampliar haciendo click). Te imaginás al Sacred Monster en ese momento y en esa situación? No podía contener mi emoción.
Tal como les comenté, encontré joyitas por 3 dólares en esas mágicas disquerías neoyorquinas. Una de las que más me impactó es la que hoy les traje para compartir. El “The Making Of” del gran encuentro entre el Duke y Louis Armstrong. Yo ni siquiera sabía que se habían encontrado las cintas originales, motivo por el cual se editó este CD con los ensayos donde pueden escucharse dándose indicaciones, sus conversaciones, errores, risas, cambios durante esas dos mágicas sesiones de grabación del 3 y 4 de abril de 1961. Escuchando podrás tomar conciencia del esfuerzo físico del Louis al cantar y tocar su trompeta tema tras tema, y de cómo el Duke capitanea y conduce con firmeza desde el piano todas sus músicas. Un documento lleno de deleite, alegría y talento.
Para que nada te falte, también te subí “The Master Takes”. Resulta que las remasterizaciones anteriores no fueron realizadas desde los masters originales sino de copias y remasterizaciones posteriores. Hallados los masters originales pudieron hacer una nueva digitalización el sonido quedó mucho mejor como así el nivel del plano de cada instrumento. Es importante recordar que son grabaciones “en vivo” hechas en estudios, donde todos tocaban juntos, tal como si estuviesen en un escenario. En 1961, dos de los más grandes de la historia se reunieron para tocar juntos y disfrutar logrando un disco imprescindible e histórico. Tenés que bajarte los dos: en uno vas a tener el trabajo, y en el otro el producto terminado.
Todo está a 320@ y con sus booklet escaneados. Son piezas únicas, nada fáciles de conseguir, traídas directamente desde un sótano de Nueva York, lugar al que quiero volver ya!, y en exclusiva para los lectores del Sacred Monster!
Genial!
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Album: The Great Summit - The Master Takes
Album Artist: Louis Armstrong & Duke Ellington
Year: 1961 - Version: 2000 - Bitrate: @320
Genre: Jazz
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Tracks:
01 - Duke’s Place
02 - I’m Just A Lucky So And So
03 - Cottontail
04 - Mood Indigo
05 - Do Nothin’ Till You Hear From Me
06 - The Beautiful American
07 - Black And Tan Fantasy
08 - Drop Me Off At Harlem
09 - The Mooche
10 - In A Mellow Tone
11 - It Don’t Mean A Thing
12 - Solitude
13 - Don’t Get Around Much Anymore
14 - I’m Beginning To See The Light
15 - Just Squeeze Me
16 - I Got It Bad (And That Ain’t Good)
17 - Azalea
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Album: The Making of the Great Summit
Album Artist: Louis Armstrong & Duke Ellington
Year: 1961 - Version: 2000 - Bitrate: @320
Genre: Jazz
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Tracks:
01 - In A Mellow Tone
02 - I’m Beginning To See the Light
03 - Do Nothin’ Till You Hear From Me
04 - Don’t Get Around Much Anymore
05 - Duke’s Place
06 - Drop Me Off In Harlem
07 - I’m Just A Lucky So And So
08 - Azalea
09 - Black And Tan Fantasy
10 - Band Discussion On Cottontail
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Cuando suena Weather Report suceden muchas cosas. Además de lo específico del disfrute musical, notás algunos aspectos que se tornan inevitables. El primero es tomar conciencia del año en que estos discos fueron grabados. Estamos hablando de la mixtura de músicas más sofisticada que jamás hubo entre el jazz, el rock y diversos tribales o sonidos latinos desarrollados desde los comienzos de los años 70´s. Suenan momentos de diferente intensidad. Suenan ahogos, paranoicas persecuciones, momentos de paz, tensión, y angustias. Todo sucede en minutos… sólo debés escuchar y dejarte llevar.
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Al talentoso David Byrne no hay manera de catalogarlo. Eso es genial, pero me cuesta bastante más escribir acerca de un tipo que es productor, compositor, cantante, multiinstumentista, actor, director de cine, performer, etc.,etc., que si fuese un músico algo “más convencional”.
Un capítulo aparte se merecen los aportes de Sir Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno, más conocido como Brian Eno. Amigo de Byrne, fue el productor de tipos como U2, Camel, David Bowie, Coldplay, Robert Fripp. Hay muchas participaciones de Eno a lo largo de la historia del grupo (muchas de ellas no figuran en los créditos), incluso la producción completa de algunos de los discos.
Disco 1: Talking Heads: 77
Hipócritas y Copyright (parte II)
Y para que me dé un poco más de bronca, un diario de hoy publicó las estadísticas de venta de discos en Argentina. Muy sueltos de cuerpo publicaron que las ventas de Cd´s y DVD´s se mantuvieron estables “frente a la descarga digital”. Venden exactamente lo mismo pese a nosotros, los supuestos “demonios de los derechos de autores” (léase compañías discográficas).
Para curar (casi) todos los males y calmar todos los demonios, existe un solo remedio: la música! Y para hoy voy a responder a un pedido que hace mucho me vienen haciendo: algo de “original soul”. Y quien mejor que Otis Redding para ello!
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Para hoy, entonces festejando, empecemos con el box de 6 Cd´s editado en Japón el año pasado, con todo lo mejor de su carrera. Remasterizados, versiones extendidas, unreleased, y demás bonus con todo su artwork (reconstruído por el Sacred!). Todo imperdible!!
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Use Jacket!
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Debo reconocer un par de cosas: 1) Que siempre me pareció tan espantoso el nombre de esta banda que por puro prejuicio siempre la dejé pasar, y 2) que nunca pensé que el post de la “Cena Perfecta” iba a levantar tanta polvareda.
La banda desde el primer momento fue liderada por Jerry García, responsable de lead guitars, y seguido por una estable formación donde Bob Weir (en rítmicas), Phil Lesh, en bajo, y Bill Kreutzmann y Mickey Hart, ambos en percusión. Salvo algunas circunstaciales incorporaciones, los 4 se mantuvieron en el grupo hasta 1995, fecha donde Jerry García fallece y el grupo se desarma definitivamente. Él era una figura de peso mayor en el equipo, (ranqueado Nº13 según la Rolling Stone en la lista de los 100 Greatest Guitarists of All Time) y si bien hubo reuniones posteriores y participaciones en tributos, el grupo como tal nunca volvió a funcionar.
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La noche perfecta.
Llegó la noche. Bañado, peinado y perfumado para la ocasión la pasé a buscar, fuimos al cine y luego encaré para mi departamento. Obviamente tenía que preparar todo en el momento, así que abrí el vino y mientras ella me daba charla y comentábamos la película yo desplegaba todos los ingredientes de la “noche perfecta”. Acomodé los fiambres y quesitos en la tabla recién comprada, corté la baguette en pequeños trozos y los dispuse en dos pequeños platos, repartí las verduras con los tomatitos cherry en dos platos grandes, le puse alrededor los bocconcini de mozzarella, unas líneas de aderezos en los bordes y rehogué con un toquecito de aceite de oliva. En la mesa estaba el pimentero con pimientas roja, negra, blanca y verde. En la computadora del Sacred Monster sonaban viejos temas de jazz con suaves saxos mesclados con algún Kenny Rogers, Kate Bush, Peter Cetera o Phil Collins. Las luces estaban reguladas tenuemente…
Mejor hablemos de música, cosa de la que entiendo un poco más pero me gusta un poquito menos.
Pero para homenajear al gigante Robert Plant, te subí el box con los 9 Cd´s que grabó fuera de Zeppelin, desde 1982 hasta el 2005. Luego de estos discos saldrían Raising Sand (en 2007 con Alison Krauss) y Band of Joy (en 2010 con Patty Griffin). El Boxset se llama Nine Lives, incluye el increíble Honeydrippers (grabado junto a Page), bonus tracks, e inéditos notables. Fue editado en 2006 completamente remasterizado. Te lo subí a 320@ y con su artwork… Nos vemos en 














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